Empezar una rutina de ejercicios y dieta en lunes, es de lo más cliché.
Yo tenía la esperanza de comenzar ayer, pero ayer mi trabajo me lo impidió y cuando estaba punto de renovar mi membresía en el gimnasio: Bam! Comienza a llover...
Y Bam Bam Bam! Que me llega más trabajo.
Entonces una comida rápida suena mejor que preparar algo deliciosamente sano (miento al decir deliciosamente)
Y hoy domingo, cuando tengo tiempo libre, también tengo mucho frío.
Al igual que la pizza de anoche, está helada pero suena excelente la idea de acompañar una rebanada con una taza de café bien cargada y azucarada.
Lo que se suponía fuera un antojo matutino se convirtió en la masacre a las rebanadas que quedaron pendientes anoche.
Ni voy a decir cuantas fueron, me da pena.
Reviso la piel de mi cara en el espejo con extra aumento y veo que el frío y la falta de agua han resecado mi piel, y anoto en mi post it imaginario que también debo recordar llevar a cabo mi rutina de belleza diaria, sin falta.
También me he dado cuenta que necesito una nueva graduación, mi vista está cansada y mi cabello no es para nada manejable o suave, dista mucho de verse como el cabello de los comerciales... después empiezo a divagar y digo: quizás si cortara quince centímetros y lo envuelvo en forma de pelota de softball pueda utilizarlo como Esponja de Loofa natural y así exfoliar mis piernas que han pasado desapercibidas desde que no me acuerdo de mi nombre.
Después regreso a Tierra y me doy cuenta de las pendejadas que estoy pensando y cuando menos lo espero ya estoy abriendo la puerta del refrigerador para buscar un poco más de calorías...
Mientras termino la rutina de lavandería de los domingos me doy cuenta que la talla de mi pantalón ya no me causa gracia, de 3 al infinito, no me causa ni una pinche gracia.
Y así pues me decido a hacer las cosas como las demás ovejas del mundo, dejar todo para el siguiente Lunes.
Voy a ir al supermercado a gastarme mi semana en lechugas y tomates transgénicos, porque quiero ser una persona saludable, diré adiós a los pasteles, las frituras, a la coca y al ginger ale de Schweppes .
Bienvenidas las latas de atún (obvio con el sello de que NO AL MALTRATO A DELFINES), bienvenidas las pechugas de pollo alteradas, carísimas y desabridas, ¡hola! gelatinas light, yogurt natural, zanahorias, berenjenas, alfalfa, jamaica, bueno, tantas cosas.
Bienvenidas las latas de atún (obvio con el sello de que NO AL MALTRATO A DELFINES), bienvenidas las pechugas de pollo alteradas, carísimas y desabridas, ¡hola! gelatinas light, yogurt natural, zanahorias, berenjenas, alfalfa, jamaica, bueno, tantas cosas.
Empezaré este lunes, porque a final de cuentas soy tan ordinaria como todos los demás.
No tengo nada de especial, quizás mis poderes de invisibilidad, pero nada más.
Ah y sí, llevaré en mi reproductor de MP3 la canción mas cliché del mundo a la hora de visitar el Gym: Physical de Olivia Newton Jhon.
Y compraré un exfoliante, no se precupen.
Paula Chobicienta.






MIENTRAS ESCUCHABA UNA INOCENTE CANCIÓN DE JUSTIN TIMBERLAKE, ECHO UN VISTAZO A LOS COMENTARIOS.
NO SE SI REIR O LLORAR, OK, ME HA GANADO LA RISA.
@Apalmeic5 Chill out, even if the world indeed is run by people "behind the curtains", there is not much a few youtube comments can do to harm them.